2020: UN BUEN AÑO

Hay que estar muy loco para hacer esta afirmación a cuatro días de finalizar el año 2020: con la friolera de 48.926 muertos en España y más de 1,7 millones de contagiados. Pero no sólo eso: hay que ser muy necio si además este año, como es mi caso, has perdido a tu madre por causa del coronavirus y a la abuela política.


Loco, necio o estar en estado de shock. De hecho, posiblemente, sean las tres cosas a la vez.


Sin embargo, me niego a dejarme llevar por la sensación generalizada de que este ha sido una año perdido. Un año para olvidar. Hemos presenciado demasiado dolor, demasiadas muertes como para hacer borrón y cuenta nueva. Este año debe ser un buen año para nuestro aprendizaje como individuos y como colectividad.


Dos mil veinte nos ha robado nuestros sueños y anhelos, nuestros buenos propósitos de año nuevo, nuestros abrazos y besos, y en mi caso, hasta el vínculo con la persona a la que me sentía más unido. Nos ha robado tanto tiempo que hemos empezado a darle valor a lo que siempre fue importante: el tiempo que nos resta.


El tiempo que nos queda tras las rutinas establecidas de nuestro día a día poco tiene que ver con indicadores económicos, con el Real Madrid o con nuestros problemas más nimios. Nos hemos dado cuenta de lo que en realidad vale la pena, pero: ¿Qué es la realidad?


No voy a osar a adentrarme metafísicamente en el estudio del ser y de la existencia, pero si considero que es el punto de partida de esta disertación: la realidad se compone, de los sucesos que experimentamos en el tiempo que nos toca vivir. Somos nosotros mismos, quienes determinamos el valor de lo que nos sucede día a día.



De hecho, damos y quitamos valor a una misma cosa en función de lo que nos convenga, así por ejemplo: estos billetes de lotería antes del 22 de diciembre tenían un valor económico de 20 euros pudiendo llegar a tener un valor cada uno de 400.000 euros si hubiera tocado el premio gordo. Hoy, habiendo pasado el sorteo no valen ni el gasto del papel en que lo hicieron. Una cantimplora con agua, o una hogaza de pan pueden valer todos los tesoros de la caravana del mercader que se pierde en el desierto.


Y sin embargo ahí está la humanidad: pensando que es inmortal y que su tiempo no tiene fin. Como decía Karl Sagan:Somos como mariposas que vuelan durante un día pensando que lo harán siempre[i]. Nos creemos el centro del Universo, como si el ser humano fuese el epicentro de su cosmología. En cierto sentido, no nos diferenciamos mucho de los humanos que vivían en las civilizaciones del mundo antiguo, tratando de explicar aquello que no entendían a través de los actos de sus dioses de formas antropomórficas.


Hacemos economía como si los recursos fueran ilimitados, nos maravillamos con nuestro conocimiento y nuestra tecnología pero de pronto llega un soplo de aire, con un virus en su interior, y pone de manifiesto nuestra fragilidad. Ya lo dijo Nietzche: “cuan lastimoso, cuan sombrío y caduco, cuan estéril y arbitrario es el estado en el que se presenta el intelecto humano dentro de la naturaleza[ii].


Si el concepto valor se relaciona con la cualidad que tienen algunas realidades al ser consideradas y estimadas como bienes en un sentido moral, permitidme que me quede entonces con los valores positivos de este año:


  • La vacuna. Sin más. Araceli de 96 años, la primera española en recibirla.

  • Hemos demostrado que se puede teletrabajar. No son necesarios tantos desplazamientos inútiles y contaminantes al centro de la ciudad. Hoy las telecomunicaciones nos acercan y debemos sacarle rédito. No solo postureo.

  • Con esta tecnología contactamos con la Voyager. La nave espacial se encuentra perfectamente y es capaz de ejecutar órdenes a 18 800 millones de kilómetros de la Tierra. ¡Alucinante!

  • China se convierte en el segundo país que realiza un alunizaje y revela imágenes de su cara oculta. De hecho se demuestra que existe agua en nuestro satélite.

  • Un equipo de científicos estadounidenses ha diseñado una nueva enzima que descompone el plástico en cuestión de días. Un material que por sí solo tarda en descomponerse cientos de años.

  • Desde Estados Unidos llegaron más buenas noticias: perdió Donald Trump las elecciones.

  • El microbiólogo español Francis Martínez Mojica casi gana el premio Nobel de química. Su trabajo fue ignorado por el jurado a pesar de que su contribución al hallazgo de las dos premiadas en esta edición fue trascendental. Podría parecer negativo pero él mismo declaró: “es como ver que el hijo que uno tiene ha triunfado en la vida”. Ojala pudiera sentir yo lo mismo algún día.

  • Marithania Silvero, matemática andaluza, resolvió la conjetura de Kauffman, un problema que llevaba abierto más de treinta años. ¡Óle y óle qué arte!

  • David Attenborough con 94 años, lanza su documental: una vida en nuestro planeta. Es el testamento vital de este naturalista que propone cómo salvar la vida en un planeta perfecto: el nuestro.

  • Seguimos con el mundo animal: En pleno confinamiento aparecen bancos de peces en Venecia. Hacía lustros que no se veían. Pero no solo eso: avistan 55 ballenas azules, en peligro de extinción, en la región antártica a lo largo de un período de 23 días, en comparación con la única que vieron en el mismo período de 2018. Además, por primera vez en 3.000 años se han conseguido reintroducir demonios de Tasmania en un santuario en Australia. El confinamiento tuvo efectos positivos: ¡Música celestial!

  • Hablando de lo divino, el Papa en su encíclica fratelli tutti arremete contra los males del siglo XXI: “contra el consumismo, la globalización despiadada, el liberalismo económico, la tiranía de la propiedad privada sobre el derecho a los bienes comunes, la falta de empatía hacia los inmigrantes o, incluso, el control que ejercen las compañías digitales sobre la población y la información. Un pensamiento radicalmente social que revisita los postulados de san Francisco de Asís[iii]. Amén.

  • Otro milagro más: Manolo kabezabolo saca disco. Es sorprendente que aún siga vivo: -"No esperaba llegar a los 25”- dice ahora con 54 y nuevo disco. ¡Si los punkis nos vamos de marcha!

  • Otros que sacaron disco, mi grupo favorito: Pearl Jam. Gigaton.

  • Juan Carlos Aragón (¡hasta siempre capitán veneno!) es homenajeado en la final del COAC en el Falla.

  • Hablando de palacios: se devuelve el Pazo de Meiras. Ya tocaba. Injusticia de libro.

  • Más de 800 librerías se unen en la plataforma: todos tus libros.com para luchar contra Amazon.

  • Los libros de Antonio Machado pasan a dominio público. Todo pasa y todo queda Pero lo nuestro es pasar…

  • Lo que no puedo dejar pasar este año es lo bien que se ha portado la chavalería en las escuelas. Todos con sus mascarillas. Y en el confinamiento. Este año, los más peques y los mayores se han llevado la medalla de oro por su comportamiento ejemplar.

  • En lo social: Se aprueba la ley de eutanasia. La renta básica. Además, España prohíbe las esterilizaciones forzosas de mujeres con discapacidad.

  • En Sudán se prohíbe la ablación femenina. Se pone cerco a esa lacra social.

  • En lo personal: Mi casa está desordenada y llena de juguetes por el suelo.

  • Lanzamientos: El arte del trabajo social, la Agenda del Colegio de Málaga y por supuesto estrenamos el CANAL DE LO SOCIAL: www.canaldelosocial.com

  • A mis 42 años siento que por fin entiendo a mi padre. Conexión total.

  • Me comí la mejor menestra que he probado en mi vida en el Batzoki de Plenzia en Bizkaia. Sí, en la casa del PNV. ¡Ahí va la hostia!

  • Lo que es la hostia es que digan que soy el artista de lo social del año (en trabajo social) y que #Elartedeltrabajosocial sea el libro más vendido en España en trabajo social en 2020.

  • Y sobre todo: seguimos aquí para contarlo.


En definitiva: nuestra realidad la conforma aquello a lo que queremos darle importancia. 2020 será un buen año si nos sirve para aprender de tanto sufrimiento, miseria y desconsuelo.


Llevo nueve meses llorando y pasando el duelo. El dolor forma parte de nuestra propia experiencia: nos orienta y pone en guardia para situaciones similares en el futuro. El problema es cuando nos bloquea y nos impide avanzar. Hay quien dice que la terapia de exposición (hablar las cosas) es bueno para evitar el estrés postraumático. Otros que es mejor dejar pasar el tiempo, que todo lo cura. A otros nos da por escribirlo o pintarlo.


Así que, citando de nuevo a Nietzsche, si “Lo que no me mata me hace más fuerte[iv] voy a dejar de regodearme en mi sufrimiento. Escojo la felicidad. Dostoyevski decía: "el hombre sólo piensa en su sufrimiento, no se detiene a pensar en su felicidad. Si pensara también en su felicidad, vería que todas las etapas de su vida tuvieron momentos felices". También leí esta idea a Cela, que la felicidad como tal no existía en términos absolutos, sino que existían momentos felices dentro de nuestra existencia.


No puedo cambiar la crueldad de aquellos días de marzo. Los llevaré conmigo hasta el final de mi vida marcados a fuego. Pero sí puedo aprender de ellos. En vez de quedarme atrapado en la depresión, la ansiedad y el rencor, puedo escoger el perdón y la felicidad.


Vero, mi mujer, al leer esta entrada me hace una observación: -"Siempre había pesando que ver a un ser querido morir era terrible y lo terrible ha sido no poder verlo morir. No poder despedirse. No poder acompañarlo".- Cierto. No obstante, en vez de pensar en la crueldad del final de mi madre, puedo pensar en que al fin dejó de sufrir y de padecer aquella terrible enfermedad.


Llevaba tanto tiempo viéndola enferma que no recordaba casi su risa. Hoy prefiero recordar su risa a su llanto. Escojo pintarla joven, sana y feliz, cigarro en mano y postureando al teléfono.


Ojalá pudiera estar al otro lado en esa conversación:


-¿Dígame?

-¡Mamá! Soy yo. ¡Te quiero! ¡Madre mía todo lo que tengo que contarte! 2020 ha sido un año increíble mamá…

- ¿Sí? Cuéntamelo todo…


Ilustración: ¿Dígame?. Gooscar (2020)



[i] Cosmos: una odisea en el tiempo y en el espacio (1980) [ii] , Nietzsche (1996: 17). Sobre verdad y mentira en sentido extra moral, traducción de Luis Manuel Valdés y Teresa Orduña, Tecnos, Madrid, 1996 [iii] Encíclica 'Fratelli tutti': El Papa arremete contra el neoliberalismo y el populismo en su documento más político | Sociedad | EL PAÍS (elpais.com) [iv] Aforismo 8 de Götzen-Dämmerung (El Ocaso de los Ídolos).

171 vistas

Entradas Recientes

Ver todo

©2020 Eleven Design